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¿En qué creen los jóvenes de esta época?

Desde siempre, los jóvenes se han encargado de revelar un panorama bastante diverso y móvil en la forma en la que llevan su estilo de vida, incorporando nuevas identidades, cantidad de comportamientos que suelen ser inesperados, diferentes lenguajes, maneras particulares para relacionarse con su par y con el adulto, entre otras muchas actitudes que en la actualidad se encuentran por demás expuestas. Todas estas características y comportamientos, más que mostrar, ratifican su estatus y condición de ser joven; esa juventud que no desea dejarse atrapar por un convencionalismo en donde por ejemplo, esta llevado a buscar opinión master online eae de hacer un master en administración para hacer lo mismo que otros, que no se deja atrapar por una única identidad, que deja entrever proyectos y expectativas, pero que aún cuenta con incertidumbre, decepción y, en oportunidades algo de escepticismo ante la vida.

No es un secreto para el entorno, que estamos ante un panorama en el que se ha hecho habitual el hecho de que el joven crezca en medio de la desidia, la desolación, o un profundo destierro; ese estado en el que desea dejar a un lado su niñez, pero al mismo tiempo quiere evitar a toda costa el contacto con él. De las creencias de los más jóvenes, quienes aún son estudiantes, a las implicaciones que ello conlleva para el sector de la docencia por ejemplo, este es visto como otro adulto y, con ello, intentan evadir la autoridad, la tradición, la memoria y la herencia. Para innumerables jóvenes, el presente solo cuenta como un tiempo efímero que no ofrece caminos alternativos, pero en el caso del futuro, este se presenta ante sus ojos como un verdadero problema, ello sin mencionar el pasado, que casi no existe y hasta puede representar un asunto para ser olvidado.

Siendo estas unas maneras alternativas de vivir para los jóvenes, han sido adoptadas de tal forma que pasaron a ser el instrumento por el que se puede conocer y entender sus singulares comportamientos, sobretodo en la actualidad donde prima entre ellos, pero también entre los adultos el silencio, la desconfianza, y el desconocimiento del uno por el otro. Es de reconocer que oculto detrás del hecho de ser joven existe un legado en sus más recientes condiciones y formas de relacionarse consigo mismo, pero también con el otro. Ante tal realidad, solo resta apostar por una educación en la que se puedan reconocer las creencias de esos jóvenes para enmarcarlos “en este mundo, pero justo ahora, ni antes ni después, de lo que ocurre.

¿Qué quieren, esperan y piensan hoy día los jóvenes?

Siendo la etapa de la juventud un proceso en donde este ingresa de lleno al mundo adulto, en consecuencia requiere de un marco de referencia que pueda ayudarlo a definirse a sí mismo, pero también a adquirir autonomía e identidad, y con ello ser reconocido por el grupo al que pertenece. El joven actual le exige al adulto-padre dentro de la convivencia familiar, que acepte la separación y que además construya las distancias entre ellos, cosa que no implica el abandono, sino que por el contrario es sinónimo de reconocimiento a las diferencias. Cuando un joven se encuentra en el seno de su familia, ello supone ser afectado, pero también afectar, por lo que en esa dinámica solo se puede pensar en que el otro siga siendo otro.